8 Abril 2008
Patentes de Software
Autor: fedaro en: General; Software Libre .

“Si la gente hubiera entendido cómo serÃan concedidas las patentes, cuando la mayorÃa de las ideas de hoy fueron inventadas y hubieran tomado patentes sobre ellas, la industria estarÃa actualmente en un completo estancamiento. […] Cualquier nueva empresa sin patentes propias serÃa forzada a pagar cualquier el precio que los gigantes quisieran imponer. Ese precio serÃa alto: A las compañÃas ya establecidas les interesa excluir a futuros competidores.”
William H. Gates (Bill Gates)
Memoria interna de Microsoft (1991)
[En Fred Warshofsky, The Patent Wars (Las Guerras de Patentes) (1994)]
Patentes de Software
Por Fernando da Rosa
Las patentes de software han pasado a ser algo importante en un mundo caracterizado por las tecnologÃas digitales.
¿Qué es una patente?
Las patentes surgen en la Edad Media con el nombre de litterae patentes, o cartas abiertas, una de las primeras de que se tenga conocimiento fue la patente conferida por Eduardo II en 1331 a John Kempe, un tejedor, a fin de que enseñara su oficio. La idea era que el artesano no tuviera miedo de enseñar sus secretos en la producción de cierto tipo de telas, dado que la patente le conferÃa el monopolio en la utilización de esa técnica, o la posibilidad de cobrar a quien él le permitiera utilizarla, por un plazo de 14 años, lo cual equivalÃa a dos generaciones de aprendices. De esa manera se generaba riqueza, dado que se podÃa multiplicar la producción de telas y el artesano estaba seguro de obtener ganancias durante un buen tiempo gracias a la difusión de su conocimiento. Las patentes, hasta hoy en dÃa, siempre otorgan un monopolio.
En el caso anterior el invento involucra una técnica, que modifica la naturaleza de un estado a otro, del hilo a la tela. Y a partir de entonces se consideró valedero patentar invenciones cuando eran la aplicación de una idea con un resultado tangible. Lo cual diferencia las patentes, claramente, de los derechos de autor, mientras las primeras cubren modos de modificar la naturaleza, los últimos son la expresión de una idea determinada por un autor dado. Por ese motivo, por ejemplo, a nadie se le ocurre patentar un cuadro o una canción y las oficinas de patentes expresamente no lo aceptan.
Las patentes de software
Debido a ello, cuando los gobiernos europeos empezaron a definir pautas comunes sobre el tema, en el año 1973, un grupo de expertos trabajó sobre la Convención de Patentes de Europa (EPC), el artÃculo 52 resultado de dicha convención excluye expresamente los programas de computadoras, las reglas mentales y los métodos matemáticos de la posibilidad de ser patentados, dado que son la expresión de una idea y no su aplicación.
Sin embargo años después gracias al lobby de algunas empresas, la Oficina de Patentes Europea (EPO) comenzó a otorgar patentes fuera del marco de la convención. Finalmente el Parlamento Europeo, el 6 de julio de 2005, rechazó la directiva sobre patentes de software por 648 votos en contra, 14 a favor y 18 abstenciones. Tal vez una de las razones de esa decisión, fue comprobar, entre otras cosas, que la Oficina de Patentes Europea habÃa otorgado a Amazon.com la patente de la compra con un clic, método usado por los sitios de venta de cosas a través de Internet.
En EEUU, hasta el año 1981 no se podÃa patentar software, pero un fallo judicial revirtió la situación y ahora se aceptan las patentes de software, si bien es un tema que esta en discusión por muchos motivos.
El profesor Donald Knuth, Profesor Emérito de la Universidad de Stanford y autoridad reconocida en el área, en una carta a la oficina de Patentes de EEUU sostenÃa lo siguiente: “Las ideas algorÃtmicas básicas, que hoy en dÃa muchos están patentando, son tan fundamentales que las consecuencias amenazan con ser equiparables a las que se tendrÃa de permitir a los autores patentar individualmente palabras y conceptos. Los novelistas y columnistas no podrÃan escribir historias excepto en los casos en que las editoriales fueran autorizadas por los propietarios de las palabras. Los algoritmos son tan básicos para el software como lo son las palabras para los escritores: son las piezas fundamentales que se necesitan para armar productos interesantesâ€?.
Lo anterior nos da una clara idea de que el tema de las patentes de software no es algo universalmente aceptado, por otra parte basta leer el encabezado de este articulo, para entender que es lo que buscan las grandes empresas, dicho por el propio Bill Gates, con las patentes de software.
En nuestro paÃs, la ley 17.164 de 1999, expresamente excluye a los programas de computación, las obras cientÃficas y los métodos matemáticos de ser patentados.
¿ Por qué son nocivas ?
Básicamente consideramos nocivas las patentes de software por lo siguiente:
1) Los programas son construcciones complejas, un mismo algoritmo en un contexto sirve para una cosa y en otro contexto para otra. Un algoritmo patentado podrÃa paralizar el trabajo de desarrollo de muchos programadores, que no pueden pagar el costo de uso de una patente.
2) Un desarrollador antes de lanzar un producto a la venta, tiene que averiguar, mediante abogados, si no está infringiendo alguna patente, lo cual tiene un costo difÃcil de enfrentar por desarrolladores independientes o pequeñas empresas. Ni que decir si una empresa grande decide iniciarle un juicio.
Por otra parte, patentar algo, tiene un costo en EEUU que va entre los 5.000 y 15.000 dólares.
3) Un ejemplo por el absurdo es que Microsoft ha patentado el doble clic para dispositivos de hardware (un ejemplo, del ratón de la computadora) es la patente 6.727.830 del 27 de abril de 2004 de la oficina de patentes de EEUU. Lo cual implica que, si se aplicara la patente, todos los programas que usan un doble clic deberÃan pagarle a Microsoft hasta el 27 de abril del 2024 (las patentes en EEUU tienen una duración de 20 años). Y lo que es peor, Microsoft podrÃa negarle a una empresa el derecho a desarrollar software usando el doble clic, no importa lo que pagase.
4) Las patentes son mucho más restrictivas que el copyright. Por ejemplo, en base al copyright yo no puedo usar la expresión de código utilizada por Microsoft para controlar el doble clic, pero si puedo desarrollar mi propio código para hacerlo, mi propio software. En cambio en base a la patente yo no puedo desarrollar código para utilizar el doble clic, sin la autorización de Microsoft. La patente es mucho más restrictiva que el copyright dado que brinda el monopolio sobre la idea, en este caso brinda a Microsoft el monopolio sobre el doble clic.
¿Por qué son tan importantes en la economÃa actual?
Justamente porque las patentes de software y también los derechos de copyright (que serÃan motivo de otro artÃculo, pero en definitiva son mucho más aceptables) proporcionan enormes ganancias.
Si yo exporto un novillo, es un novillo menos que hay en el paÃs. Entonces, para exportar otro, primero hay que alumbrarlo, criarlo, engordarlo. En cambio, cuando un paÃs exporta el derecho a usar una patente o el derecho a usar una copia de un software determinado, no exporta un bien material, que debe ser generado nuevamente para exportar otro; exporta algo infinitamente reproducible, durante el lapso de tiempo que está vigente la patente o el copyright.
Para decirlo de una manera más exacta, con las palabras de Michel Perelman profesor de EconomÃa de la Universidad del Estado de California: “Los derechos de propiedad intelectual han llegado a ser el contrapeso de las desindustrialización, puesto que la rentabilidad que generan ayuda a equilibrar la importación masiva de mercancÃas fÃsicas.â€?
Según Michel Vivant, Profesor en la Universidad de Montpellier, Director del Equipo de investigación Creaciones inmateriales y Derecho: “La verdad es que corremos el riesgo de volver a ver con la patente lo mismo que ya ocurrÃa con el derecho de autor: una desnaturalización fuerte del derecho que se pretende movilizar para mayor satisfacción de los lobbies más activos y eficaces, con un monopolio que se extiende bastante más de lo que deberÃa ser su campo natural.(…) La patente del siglo XXI debe escapar de las innovaciones de la “nueva economÃaâ€?, centrada hoy dÃa en el poder de la información.â€?
En nuestro paÃs algunos de los empresarios más representativos de la industria del Software ya se han pronunciado en contra de las patentes de Software, por ejemplo el Ing. Nicolás Jodal, vicepresidente de Artech en una entrevista (Diario El PaÃs del 13 de marzo de 2007) sostenÃa lo siguiente:
“¿En qué puede afectar al sector un TLC con EEUU?
Generalmente no tenemos mucha relación con los tratados de libre comercio porque el software se comercializa de una forma razonablemente libre entre los paÃses y no hay demasiada protección de las partes. Respecto de la propiedad intelectual tampoco hay demasiado problema porque somos creadores y cualquier cosa que nos proteja nos favorece. Lo que es complicado y discutido en el mundo es el tema de las patentes de software. Hay mucha gente que opina que el software no deberÃa patentarse; y yo estoy muy cerca de esa lÃnea.
¿Por qué no deberÃa patentarse?
Porque es tan difuso que podrÃa patentarse cualquier tipo de cosa. Normalmente esto termina en grandes firmas de abogados que compran patentes y litigan; ganan su plata haciendo juicios sobre las patentes. Por eso, cuando me hablan de tratados de libre comercio donde prendo la luz amarilla es en el tema de las patentes de software.â€?
En definitiva las patentes de software son un caso muy particular, dado que las mismas, por sus especiales caracterÃsticas implicarÃan un freno al desarrollo de la Industria del Software, no solo en nuestro paÃs sino a nivel Internacional.


